Sonidos Binaurales

¿De verdad ayudan a tener sueños lúcidos?

EddydpylEduardo del Palacio Lirola
Ilustración de unos cascos

En 1839, Heinrich Wilhelm Dove descubrió el fenómeno de los sonidos binaurales, en el que tonos de diferente frecuencia sonando separadamente en cada oído producen la sensación de escuchar un sonido igual al que se percibiría si se diese una interferencia física entre las ondas. Las frecuencias deben de estar por debajo de los 1000Hz para que el efecto sea discernible, y la diferencia entre ellas no puede ser mayor de 30Hz, o se escucharán los dos tonos por separado 1 .

Un hallazgo muy interesante, a partir del cual algunos investigadores teorizaron que estos sonidos binaurales eran capaces de alterar la frecuencia a la que nuestro cerebro trabaja. Los resultados de una búsqueda rápida en Internet demuestran que se ha creado toda una industria alrededor de esta idea, llevada en muchos casos al extremo, con el objetivo de vender sus soluciones milagrosas a un público ingenuo.

Desde lo que muchos considerarían como algo dentro de lo posible, como reducir el estrés o aumentar la concentración, hasta lo más ridículo, pasando por simular los efectos de drogas recreacionales e incluso proporcionar placer sexual, se ha llegado a afirmar que los sonidos binaurales son capaces de toda clase de proezas. Entre ellas provocar sueños lúcidos, motivo por el que escribo sobre este tema.

Como ya expliqué en el artículo sobre el ciclo del sueño, las diferentes frecuencias a las que opera el cerebro se clasifican en una serie de categorías, relacionadas cada una con determinados estados de consciencia. El rango de frecuencias que agrupan estas categorías es amplio y la descripción que las acompaña posee un carácter muy general. Las afirmaciones más descabelladas realizadas por las empresas sacacuartos que han surgido para explotar este fenómeno dependen de un nivel de concreción que simplemente no existe o aún no se ha alcanzado en este aspecto.

Es posible hablar de onas Alpha y del estado de relajación que las acompaña, o de las ondas Zeta y su relación con la memoria, pero no podemos ir más allá. No hay ningún rango de frecuencias tan concreto como para identificarlo con los efectos de alguna droga. Pero este no es el único problema de la justificación que quieren darle. ¡Se asume que las ondas cerebrales funcionan al revés de como lo hacen en realidad! Ciertos estados mentales dan lugar ciertas ondas cerebrales, pero no al revés.

La ciencia sobre la que se fundamenta es fraudulenta, aunque esto no quiere decir que el efecto no pueda ser real y que lo que suceda es que no haya sido correctamente explicado. Hay numerosos estudios apuntando hacia uno u otro lado, indicando que los sonidos binaurales tienen o no un efecto significativo en el estado mental de los sujetos. Por ejemplo, un estudio de la universidad de Hofstra investigó su impacto en pacientes con una tensión sanguínea alta, determinando que es nulo 2 .

En la otra cara de la moneda, varios autores procedentes de respetadas universidades concluyeron que escuchar sonidos binaurales puede incrementar la sensación subjetiva de relajación en los sujetos 3 . Sin embargo, no necesitamos de un estudio para saber que escuchar música afecta al estado de ánimo. ¿Son los sonidos binaurales solamente relajantes por el mismo motivo que la música lo es? Estoy seguro de que todos tenemos alguna canción que nos anima cuando estamos tristes, o que nos excita y llena de energía cuando inicialmente estábamos cansados y derrotados. En tal caso, ¿qué tienen de especial que hace que la gente los compre en lugar de un disco de su cantante favorito? Solo se me ocurre una respuesta, y es el poder de la sugestión.

Lo que me lleva al meollo del asunto: Su efectividad a la hora de inducir sueños lúcidos. Un conocido estudio del año 2009 demostró que en el cerebro de los sujetos que soñaban lucidamente aparecían ondas Gamma, normalmente no presentes en el sueño REM 4 . Tal vez escuchar sonidos binaurales de este rango de frecuencias ayude a tener sueños lúcidos, pero no por los motivos que hemos ido refutando, sino porque de verdad se piense que pueda dar resultado. Al fin y al cabo, la autosugestión es una forma tan válida como cualquier otra de tener sueños lúcidos.