Mitos sobre los Sueños Lúcidos

Muchos hablan pero pocos entienden

EddydpylEduardo del Palacio Lirola
Ilustración de la película Origen

A raíz de la popularización del tema a través del éxito de películas como Origen (la cual recomiendo encarecidamente) han surgido varios mitos alrededor de los sueños lúcidos. También existen porque el concepto de sueño consciente es algo difícil de captar si no has experimentado nunca antes uno, además de por la desinformación que se extiende con fines comerciales. He recopilado y desmentido las creencias sin fundamento que he considerado más comunes entre los principiantes.

Vamos a empezar por uno de los que introdujo la película Origen: La dilatación del tiempo de sueño con respecto al de la vigilia, es decir, la posibilidad de soñar durante horas en tan solo unos pocos minutos de tiempo real. Esta idea se suele justificar aludiendo a que el cerebro trabaja más rápido mientras soñamos que estando despiertos, el mismo concepto que utiliza Dom Cobb para explicar la dilatación del tiempo en la película.

Mientras sí que es cierto que el cerebro puede llegar trabajar tanto como durante la vigilia en la fase REM del sueño (lo que ya es de por sí bastante sorprendente), no es verdad que lo haga significativamente más rápido. Tampoco puede justificarse este mito diciendo que solo usamos el 10% de nuestra capacidad cerebral o algo por el estilo, ya que esto tiene tan poca base científica como lo anterior. A donde quiero ir a parar es que es biológicamente imposible que las vivencias dentro de un sueño se prolonguen más de lo que se prolonga este último, por lo menos de una forma tan exagerada como se da en Origen.

También se relaciona, como en la película, el ratio tiempo de sueño - tiempo real con el nivel del sueño en el que te encuentres. Para los que aún estéis por verla, en Origen es posible dormirse dentro de un sueño y tener así un sueño dentro de un sueño. Cuanta mayor profundidad (cuantos más sueños dentro de sueños estén teniendo lugar), más lento transcurre el tiempo, hasta que caes al limbo y se te pudre el cerebro. En fin…

Es hasta cierto punto comprensible que alguien crea que esto es posible, ya que en los sueños no suele haber una progresión continua y puede parecer que haya sucedido mucho más de lo que en realidad ha sido. La percepción del tiempo suele verse distorsionada. No obstante, seguro que al hacer memoria hay saltos, espacios vacíos en la unidad de acción que se supone debería existir en un sueño que verdaderamente se extendiese por tan enorme periodo.

Continuando con los mitos popularizados por Origen, nos encontramos con el asunto de los sueños compartidos. En la película, Dom Cobb y los demás protagonistas son conectados por un dispositivo conocido como "la máquina de los sueños", que administra sedantes y les permite compartir un mundo de sueños construido por uno de los soñadores. Ni que decir tiene que no existe actualmente un dispositivo que logre tal cosa, pero, ¿es posible compartir sueños telepáticamente, sin ayuda externa alguna? Hay quien lo afirma, aunque aún no se ha presentado evidencia alguna que soporte lo que proclaman como cierto.

Creo que ha quedado bastante claro que Origen tiene poco que ver con la realidad de los sueños lúcidos, así que pasemos a otra cosa, la creencia de que lucidez equivale a control, por ejemplo. Es posible dirigir conscientemente lo que sucede dentro de un sueño lúcido, crear escenarios, personajes y cualquier otra cosa que se te ocurra, pero el que no seas capaz de lograrlo no quiere decir que no estés lúcido dentro del sueño. El control del sueño es una habilidad que se desarrolla paralelamente a la lucidez, no siempre es consecuencia de ella.

Otro mito muy común es el de los sonidos binaurales. No me malinterpretes, son algo real y merecedor de estudio, pero aún no existen pruebas de su utilidad para lograr sueños lúcidos más allá del efecto placebo.

Todavía más común, entre los que ya han comenzado a leer sobre técnicas de inducción desde la vigilia, es el mito de que la parálisis del sueño es un paso intermedio necesario para llegar al sueño lúcido. Esto es falso, lo que no quita que pueda llegar a ser útil. Por algún motivo es algo a lo que se le da mucha importancia; la gente relata sus horribles experiencias y cómo son algo que no desearían ni a sus peores enemigos. Tal vez es porque nunca he sufrido una parálisis del sueño ni la mitad de mala que lo que cuentan algunos, pero en mi opinión no hay que tenerles miedo ninguno.

Para terminar, uno de los mitos creados con objetivos comerciales que mencioné al principio del artículo, la frase “Si no sueñas lucidamente estás desperdiciando ocho horas diarias de tu vida”. Entendiendo sueño lúcido como el acto de tomar consciencia del estado propio durante la fase REM del sueño, la persona media tan solo puede hacer esto un máximo de ciento veinte minutos por noche, que es el tiempo de REM del que disponemos durmiendo unas ocho horas. Ni tan siquiera el soñador lúcido más curtido podría, en una buena noche de sueño, soñar lucidamente más de dos horas.

Me he dejado muchos fuera, pero creo haber cubierto los más comunes. No he tocado el tema de los viajes astrales y las experiencias extra-corporales debido a que mucha gente los considera algo completamente distinto a un sueño lúcido. Lo que si que voy a hacer es cerrar diciendo que soy una persona agnóstica, tirando a materialista, y que en mi blog no voy a hablar de viajes astrales más que como una curiosidad, o en todo caso para criticar el concepto.