MILD

Mnemonic Induced Lucid Dream

EddydpylEduardo del Palacio Lirola
Ilustración abstracta de la técnica MILD

Creada por el doctor Steven Laberge del Lucidity Institute, la inducción de sueños lúcidos por mnemotecnia (MILD) busca causar sueños lúcidos haciendo uso de nuestra habilidad para recordar intenciones presentes en el futuro, lo que se conoce como memoria prospectiva. Es una de las formas de tener sueños lúcidos menos exigentes que existen ya que tan solo requiere de unos minutos antes de acostarse, lo que sin embargo no le resta efectividad alguna.

Para aquellos que no estén familiarizados con el término "memoria prospectiva", una breve explicación. A rasgos generales, se suele hablar de dos tipos de memoria: la retrospectiva y la prospectiva. Ya mencionábamos la primera en el artículo sobre los pilares de los sueños lúcidos, es la facultad para recordar eventos pasados, lo que normalmente entendemos cuando hablamos de memoria. El segundo tipo nos permite acordarnos de recordar algo en un futuro. Por ejemplo cuando nos decimos a nosotros mismos que no se nos puede olvidar comprar unas pilas cuando vayamos al supermercado, y efectivamente nos acordamos de comprarlas una vez estamos allí. Es una intención que almacenas en tu memoria (comprar pilas) y que debes de acordarte de recordar en un momento futuro (cuando en el supermercado).

Para lograr sueños lúcidos aprovechando esta herramienta, la intención que debemos de almacenar en nuestra memoria es algo por la línea de comprobar si soñamos y queremos recordarla cuando estemos soñando. El problema es que, a diferencia de a la memoria retrospectiva, a la memoria prospectiva no se le da demasiado bien recuperar la información almacenada en el momento oportuno. Es normal que, antes de que necesites recordar la intención que has almacenado, tu memoria prospectiva decida presentártela sin venir a cuento, para luego encima no hacerlo cuando de verdad te hacía falta.

Con la técnica DILD también se hace uso de la memoria prospectiva y la solución que se le da a este problema del que hablamos es la fuerza bruta. Con la inducción de sueños lúcidos desde el sueño queremos recordar preguntarnos si soñamos tan a menudo como sea posible, en cualquier momento, para que más tarde o más temprano resulte que sí que estábamos soñando en ese instante en el que nuestra memoria prospectiva decidió recordarnos nuestras intenciones. En este sentido, el remedio que propone la MILD al punto flaco de la memoria prospectiva es mucho más elegante.

La mnemotecnia es una forma de memorización, basada en la asociación de nuevos datos con otros que ya conocemos, que da nombre a la técnica que nos ocupa. Combinando su uso con el de la memoria prospectiva fijaremos firmemente nuestra intención de descubrir que soñamos, asociándola con frases o ideas relacionadas con el sueño, para así suplir el defecto de la memoria prospectiva y hacer más probable que recordemos cuestionarnos nuestra realidad en un sueño.

Como medida añadida, esta técnica se realiza justo antes de dormirse, ya que, cuanto más tiempo pase desde el momento de establecer la intención hasta el momento de recordarla, menos probable es que se tenga éxito. El primer paso es reservar entre diez y veinte minutos antes de acostarte para realizar la técnica. Es importante que antes de empezar te encuentres tan relajado como te sea posible, deja tus preocupaciones diurnas fuera de la cama. Dependiendo de con qué facilidad te suelas quedar dormido, es posible que debieras continuar con el siguiente paso sentado en vez de tendido, para evitar dormirte antes de tiempo.

Ahora tienes que combinar el uso de un mantra - una frase corta, preferiblemente en presente y afirmativa - con una visualización de ti mismo descubriendo que sueñas, en un sueño que hayas tenido o en un escenario inventado sobre la marcha. Ambas cosas servirán para fijar tu intención de tener un sueño lúcido, por lo que aquí lo realmente importante es lo fuerte de la conexión que establezcas entre ellas y tu deseo de lucidez, no tanto el contenido. Durante ese tiempo que has apartado, repetirás tu mantra mentalmente una y otra vez al mismo tiempo que te imaginas cómo sería descubrir que sueñas en el escenario que hayas elegido imaginar.

En el mejor de los casos dedicarás al último paso entre cinco y quince minutos, para después dormirte de inmediato y así tener tu intención en mente cuando empieces a soñar. Como con todas las técnicas, es normal no obtener resultados al principio, pero no te desanimes, una noche en la que por lo menos lo has intentado es una noche que puedes considerar exitosa. Más tarde o más temprano, practicando todas las noches, lograrás un sueño lúcido con este método, es solo cuestión de tiempo y dedicación.