VWILD

Visual Wake Induced Lucid Dream

EddydpylEduardo del Palacio Lirola
Ilustración de un tigre con ojos rojos

Una de las muchas aproximaciones a la inducción de sueños lúcidos desde la vigilia es la llamada VWILD, centrada en la atención a la imaginería hipnagógica y el uso de la visualización para alcanzar el sueño lúcido. Parte de la idea de que la mejor forma de mantenernos conscientes mientras nos dormimos y comenzar soñar, la mejor ancla, es trasladar nuestra atención del mundo físico al de ensueño desde un comienzo.

Cuando nuestra ancla es una sensación física, es más que probable que en el proceso de quedarnos dormidos nos demos cuenta de ciertas sensaciones propias del NREM y que estas nos desconcentren. Es importante mantener la cabeza fría a lo largo de todo procedimiento, estar completamente relajados y evitar excitarnos, lo que para algunos puede resultar difícil si prestamos demasiada atención a estos cambios que se producen mientras nos vamos durmiendo.

Aquí tan solo estudiaremos el modo de uso del ancla en la que se apoya esta forma de WILD. Si no estás ya familiarizado con el significado del término "ancla" en este contexto o aún no has leído sobre los fundamentos del método, es muy recomendable que lo hagas antes de continuar.

En el momento de ejecutar esta técnica es útil que tengas una imaginación activa y cierta facilidad para visualizar. Si crees que no cumples estos requisitos, hay ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu habilidad. En cualquier caso, tu subconsciente se encargará de rellenar aquello que tu no puedas y de construir sobre lo que sí que logres visualizar. Hagamos un pequeño ejercicio ahora mismo: Imagina el escenario en el que te gustaría comenzar tu sueño lúcido, cuantos más detalles mejor. ¿Hay más gente en esta escena? ¿Animales? ¿Algún olor o sabor en particular? Sitúate a ti mismo en el cuadro que has pintado y obsérvalo todo desde tu perspectiva.

Esta será la visualización que realizarás cuando quieras intentar esta técnica. Alternativamente, puedes usar como visualización tratar de ver el cuarto en el que duermes a través de tus párpados cerrados, lo que suele ser más fácil debido a lo familiar de la escena; Aunque al comenzar el sueño te encontrarás allí, y no es un escenario demasiado interesante. Con la práctica podrás observar que, muchas veces, si no proporcionas tú mismo alguna clase de plantilla sobre la que tu subconsciente dibujar y aun así te concentras en la visión como ancla, la imagen que verás cuando te vayas quedando dormido será también la de la sala donde te dormiste.

Ahora que hemos decidido qué vamos imaginar cuando nos acostemos, estamos preparados para pelear por nuestro sueño lúcido. Al igual que con todas las demás clases de WILD, vamos a acostarnos en una posición cómoda, cerrar los ojos y relajarnos tanto como nos sea posible. ¡Pero sin perder la consciencia! Llevaremos toda nuestra atención a la visualización, procurando hacerla más y más detallada, pero sobre todo queremos concentrarnos en llenarla de color y de luz. Nuestro objetivo es aumentar el realismo de lo que imaginamos, hasta poder hablar de lo que vemos y, finalmente, de lo que vivimos.

La transformación es gradual, pero llegará un momento en el que estarás viendo la escena a través de tus propios ojos. Este es el momento clave, en el que mucha gente se sobresalta e intenta discernir la imagen con mayor detalle, normalmente de forma involuntaria, lo que lleva a que se difumine y vuelva a ser poco más que una imagen mental. Llegados a este punto, hay dos formas de proceder. La primera es la pasiva, en la que como su nombre sugiere asumiremos el papel de un observador externo ante la representación que tenemos frente a nosotros, sin intervenir en su desarrollo, hasta que termine de absorbernos. De este modo buscamos directamente evitar ese sobresalto que acabo de mencionar, progresando lentamente pero con paso firme hacia el sueño.

Otra forma de avanzar es la activa, a la que recurriremos cuando descubramos habernos concentrado con demasiada fuerza en la imagen que ahora vemos con todo detalle a través de nuestros ojos. Tendrás un par de segundos antes de perderla completamente de vista y en este tiempo debes de involucrarte tanto como puedas en ella, por ejemplo, alzando tu mano para intentar agarrar algo. No hablo de imaginar que alzas tu mano, sino de tener la intención de verdaderamente hacer el esfuerzo físico requerido, lo que es muy probable que cause tu despertar al mover tu brazo real, pero es una medida de emergencia que puede funcionar. Si estás lo suficientemente cerca de soñar, el brazo que moverás será el del sueño.